Me encanta Aleja. La veo pasar y me parece ver un hada, se sonríe con cualquier cosa, pero creo que se guarda algo. Vi algo como para ella en una joyería, una carita feliz con diamantes. Vive a una cuadra de mi casa, hace yoga, medita, sé que es periodista porque leo sus notas culturales pero no sé si me ha visto. En fin, dicen que lo que uno busca también lo busca a uno. Esa tarde fui a ver una exposición de arte y allá llegó. Quise decirle tantas cosas… Pero se me fue presentando y a mí se me paralizó todo.

– Hola, ¿te puedo hacer unas preguntas?

– ¡Eh! ¡Claro que sí, con gusto!

– Soy Alejandra Botero, reportera, mucho gusto. ¿Y vos?

– Un placer conocerte… Gabriel Jaramillo, abogado. ¡Oíste! Me parece haberte visto antes.

– ¡Jajajaja, qué curioso, mirá que a mí también! ¿Vos te mantenés mucho por Llanogrande?

– Pues sí, tengo una finca por ahí y siempre me subo.

– ¡Ve, qué bien! Empecemos la entrevista y ya luego seguimos conversando, ¿te parece?

– ¡Sí, sí, sí, de una!

La invité al algo y las cosas fueron dándose. Le dije que si ella quería ser mi novia. Un mes después, le regalé la joya con una notita que tenía un pedazo de canción:

It might seem crazy what I’m about to say

Sunshine she’s here, you can take a break

I’m a hot air balloon that could go to space

With the air, like I don’t care baby by the way

 

Because I’m happy!*

Hoy los problemas no me afectan porque tú me haces más feliz. Te quiero mucho. Gabriel.

Aleja agradeció con inmensa alegría mi detalle y sé que nunca se quita la cadena.

*Fuente: http://www.metrolyrics.com/happy-lyrics-pharrell-williams.html