En el año 2013, Me encontraba finalizando la especialización en control organizacional en la Universidad EAFIT, en ese mismo año yo trabajaba para Deloitte & Touche y estaba asignada para el Grupo Argos.

Un día por error fui agregada en un grupo de whatsapp y una persona me empezó hablar, esta persona era entrenador del grupo de Voleybol de Argos y me invito a los entrenamientos, pero como estos me coincidían con la especialización no podía asistir. Empezando Julio, pude ir a mi primer entrenamiento y una compañera de Argos me llevo y me dijo que pasáramos por un muchacho para poderlo llevar a jugar… inmediatamente se montó al carro sentí su loción y su aroma y era delicioso, pero en ningún momento llegaría a imaginar lo que podía llegar a suceder. El por lo que sabía jugaba en la selección de Medellín de Voleybol, era de los mejores y el año anterior habían quedado campeones departamentales.

Todo el semestre estuve entrenando con el equipo pero el casi no asistía ya que se le cruzaban los horarios, pero en octubre de ese mismo año, fuimos invitados a una fiesta de disfraces, nunca pensé en asistir y mucho menos sabía que el iría, pero el jueves anterior cuando llegue a mi casa, mi madre me había alquilado un disfraz de abejita y decidí asistir a la fiesta, como no tenía con quien ir y él no tiene la facilidad de llegar al lugar lo llame y le dije y que si lo recogía y me dijo que si, él me dijo que en la estación del Metro de Envigado no encontraríamos, lo que para fortuna nuestra, se convertiría en nuestra primera cita.

Cuando lo recogí yo estaba disfrazada de abejita y él estaba de ropa normal pero casualmente tenía una camiseta amarilla y un pantalón negro es decir, ya el destino estaba empezando a entonar nuestras vidas.