Por: Zulay De la ossa

Escribir y contar esta historia de amor con ella, mi mamá, mi Ángel de Dios, siempre siempre será un instante de alegría y revivir momentos únicos de la vida, llenos sólo del amor y la misericordia de Dios. Les hablaré de Carmen, mi ángel de Dios, quien un día tomó la decisión de su vida, sin pensar en que podía pasar decidió ser MI MAMÁ.

Cuenta ella, aún con el brillo de amor en sus ojitos, que no podía tener hijos, pues sus problemas de salud se lo impedían. El día de mi nacimiento alguien la fue a buscar preguntándole si quería una bebé que acababa de nacer (esa bebé era yo), pues mi mamá biológica había fallecido en el parto.

Mi mamá sin pensarlo ni consultarlo tomó en ese instante la decisión que cambiaría la vida de su hogar y el destino de aquella niña. Ella corrió hasta donde me tenían, en una habitación, envuelta en una sábana blanca, me encontró llorando y con la mayor ilusión y con todo el amor aún sin saber nada de mí, me tomó en sus brazos y dijo: “esta es mi hija” y en ese instante dejé de llorar; en ese momento se conectaron nuestras almas y empezó la mejor y más grande historia de amor, un caminar acompañado de todo el amor y la dedicación que un ser humano le puede dar a alguien que ni siquiera sabe de dónde viene, un amor tan puro y verdadero que es imposible describir.

MI ÁNGEL DE DIOS, es una mujer con una fe inagotable, con una sencillez, una humildad y un carisma que la hace ÚNICA… eso sí, no deja de ser una guerrera incansable, quien a pesar de cualquier adversidad siempre tiene una voz de esperanza y nos motiva siempre a perseverar, confiando siempre en Dios.

Hoy quiero ser yo, quien le brinde a un angelito que puede que aún no haya nacido pero que con fe sé que mi Dios tendrá reservado o reservada para mí, un amor tan puro e incondicional como el que mi mamá me dio,  Eres mi ejemplo a seguir Má.

¡MAMÁ yo también quiero ser Un ángel de Dios como TÚ!

Hoy puedo decir que tengo dos historias de amor de madre, una de mi mamá biológica, una joven mujer que dio su vida para que yo llegara a este mundo y se convirtió en mi ángel desde el cielo y la otra, de la mamá que Dios escogió perfectamente para que fuera mi ángel en la tierra.