Por: Lina Maria Uribe Espinal

Las  cosas de Dios son incalculables de donde aprendemos a amar y a entregarnos y dar lo mejor de nosotros por ello hoy mi historia cuenta su gran gran amor hacia mi deseo de ser madre ,donde medicamente y clínicamente no podía serlo, donde mi vida y mi corazón había perdido mentalmente todas las esperanzanas ,pero me pregunte en medio de mis lágrimas de aquellas angustias q solo yo sentía cuando estaba desahuciada por los médicos y con un pronóstico muy reservado para muchos y pesado para otros, pero me pregunte, Dios si tú eres mi padre y conoces los deseos de mi corazón dame lo q mejor me convenga sabes que mi deseo más grande es ser madre y tener en mis brazos una personita q cuidar no puedo negar q algunas veces me levante por las noches  y me quede mirando el techo y preguntándome cual será la razón de mis días porque me pasa esto??? Todo tiene una razón de ser, tengo claro que solo conociendo  lo infinito de tu amor puede sentir la verdadera paz en mi corazón; paz q no es nunca tener dolor, sino encontrar aun en la derrota la razón. Porqué es el sentido de la vida lo q nos sana y por eso precisamente es que Jesús, el q nos ama, quien al mostrarnos el sentido de la vida no sana. Al otro día me desperté un poco indispuesta y con miles de antojos y sintiendo algo raro en mi corazón físicamente extraña y preguntándome q tenia y 4 días antes de que me retiran la matriz ese saquito de vida q ya no tendría, me di cuenta de q estaba embarazada q tenías unas cuantas semanas y q todo estaba bien para los médicos inexplicable para mi familia sorpresa para la mí el mayor milagro de la vida!!! Gracias papito dios hoy ella se llama María José!!!