Nuestra historia comenzó hace muchos años siempre vista como un imposible, apenas tenía 16 años cuando lo vi por primera vez, ese día que el entro a mi colegio porque trabajaba con la alcaldía lo vi y aunque era un hombre mayor y yo apenas una adolecente sentí por primera vez esas mariposas que se dice que se siente cuando el amor entra a tu vida, desde ese día el comenzó a cortejarme pero mis amigas comenzaron a contarme todas las relaciones amorosas que el tenia y por esta razón no quise tener nada con él.

Ese año me gradué del colegio y como vivía en un pueblo me mandaron a estudiar medicina a la ciudad de Medellín y deje de verlo por un tiempo hasta que en unas vacaciones volví al pueblo y lo vi nuevamente, comenzamos a frecuentarnos como amigos hasta un día donde el llorando me conto que estaba muy triste porque su hijo el cual había criado desde muy niño había decidido irse a vivir con la mamá y esa tristeza que vi en sus ojos hizo que todo en mi cambiara y que decidiera vivir el resto de mi vida a su lado.

Comenzamos a salir ya en ese momento yo tenía 18 años y el 33 años y todo el que se iba enterando de nuestra relación se oponía ya que decían que ese hombre no me convenía pero algo en mi me decía que esa era la persona que Dios tenia destinada para que compartiera mi camino.

Cuando comenzábamos la relación el decidió dejar el empleo en el Municipio y venirse a vivir a Medellín para estar cerca de mi, fueron días muy difíciles donde el dejo su estilo de vida cómodo y lleno de dinero y mujeres a estar sin un solo peso en el bolsillo y en muchas ocasiones hasta sin que comer pero el amor que nos teníamos nos daba la fortaleza para luchar juntos para salir de esta situación eso si al escondido de mi familia porque no era capaz de contarles a ellos que tenía una relación con este hombre ya que sabía que ellos se opondrían rotundamente por las diferencias que habían entre los dos.

En estos años pasamos muchas cosas, muchas dificultades económicas, dificultades familiares.

Actualmente tenemos ya 7 años y medio de noviazgo, él consiguió un muy buen empleo donde poco a poco estamos saliendo de la mala situación y mi familia se dio cuenta de nuestra relación hace apenas un mes y la verdad nos están apoyando mucho era más el miedo que yo tenía que ellos se dieran cuenta.

En el momento ya tengo 25 años y él tiene 40 somos muy felices y estamos planeando nuestro matrimonio para poner en manos de Dios nuestro amor y que lo que comenzó con un secreto de amor sea una familia que dure hasta que Dios nos lleve a estar a su lado.