Por: Johanna Vélez Restrepo

Nuestra historia de amor empezó  en esa cita llamada parto, donde después de mucho esfuerzo me trajiste al mundo…no era un panorama difícil siendo madre soltera, pero estoy segura que eso logro que esta historia de amor fuera mucho más fuerte, siempre mamá lo escribo y me siento feliz y orgullosa, nunca dije papá me enseño, papá me llevo, papá me ayudo, siempre para mí todo lo es mamá, esa mujer llena de fortaleza que me ha acompañado amorosamente en mi camino, que se lleno de moción con cada logro que tuve, que quiso fotografiar mucha parte de mi vida porque siempre ha querido dejar recuerdos, quizás sin sospechar que ella es el mejor recuerdo de todos.

Con mamá dije mis primeras palabras, con mamá di mis primeros pasos, con mamá hice mis primeros garabatos en una hoja, con mamá pude estudiar aprendiendo siempre a disfrutar de la oportunidad de aprender, con mamá me entusiasme al recibir mi diploma…y con mamá viví el momento más maravilloso del mundo: Dar a luz a mi hermosa hija.

Sé que esta historia de amor no tiene final, que el amor que sembraste en mi hará que sea una historia eterna y solo me queda esforzarme tanto como tú lo hiciste conmigo, para que mi hija viva una historia de amor como la nuestra, preciosa joya de mi vida soy dichosa si te tengo junto a mí.

Te amo mamá, Siempre mamá.