Son momentos mágicos en los que el tiempo se detiene, son momentos llenos de luz cuando toda la penumbra se disipa, son momentos intensos cuando el corazón late a todo lo que da, bien podría estar hablando del paraíso o de un mundo de fantasía de esos a los que los más grandes escritores nos logran transportar con sus fantásticas historias, pero me refiero a esos momentos que suceden cada vez que ella cruza sus ojos con los míos, y que sus maravillosos y dulces labios describen la más hermosa sonrisa, tal vez solo lo vea solo yo, tal vez ese resplandor que emana de su cuerpo cuando sonríe solo sea visible para mis ojos, pero si es así por favor no me lo digan, déjenme vivir en esta dulce ignorancia que llena mi corazón y apacigua mi alma, déjenme ahogarme en este mar de ilusiones que transporta mi imaginación y me hace soñar, déjenme disfrutar de mi amor por ella que me hace feliz.

Son dos años que llevamos juntos en los que hemos compartido los momentos más espectaculares, quiero recordar nuestra historia de esta manera y no de ninguna otra, pues de esta manera mi corazón se llena de alegría y mi piel  deja ver esa sensación única que solo la presencia de un ángel, “mi ángel” puede causar en mí. Nos conocimos en el mejor momento para conocernos, pero en el momento más difícil de mi vida, lleno de dudas e incertidumbres caminaba por la vida en busca de un rumbo que me permitiera encontrar la felicidad, yo arrogante, prepotente, creía tener el mundo en mis manos, ella hermosa, soñadora, espiritual y de buena energía, dos personas completamente distintas que sin saberlo tenían sus caminos destinados a unirse.

Desde lados opuestos mirábamos la vida hasta que nuestros caminos se cruzaron por primera vez, y no hay un día que no dé gracias a dios por ponerla en mi camino, para una persona arrogante, prepotente y egocéntrica dios puso en su camino, la alegría, la espiritualidad, la ternura, la humildad y el verdadero amor, no ese amor que se puede medir en cosas o pesos, sino ese amor que todo lo puede, todo lo vence y que llena nuestras vidas con la fuerza necesaria para superar cualquier obstáculo, sus sueños se volvieron mis sueños, su fe se volvió mi fe y esa aura de buena energía cálida y amorosa cobijo mi agotado espíritu, fui rescatado de la un abismo invisible para los ojos pero aterrador para el corazón, fui rescatado por dios de la mano de su instrumento más hermoso, ese ángel que lleno mi vida y que me impulsa cada día a ser mejor.

El amor construye, crea, sueña, vive, siente, llena, ilumina y te conecta con dios, llego a mi vida la persona que me enseño todo esto y quiero que estar a su lado por el resto de mi vida, llamarla esposa y sellar nuestro destino ante los ojos de dios es mi mayor deseo…